domingo, 22 de marzo de 2009

First day jam of the month

Autora: Rei
Pareja: KyoTo
N.A:
Me gusta está historía xD, me hace sentir que todo es tan irreal, falso e imperfecto pero a la vez genial~


CAP1. A C C I D E N T

Alzó sus ojos a la inmensidad del cielo oscuro esa noche, le encantaba andar en bicicleta luego del ocaso, sintiendo la brisa chocar contra su rostro mientras las calles despobladas se habrían para que el se desplazara de la forma que deseara. Sonrió sintiéndose afortunado, disfrutando del paisaje costero, recordando el desagradable olor a contaminación de las grandes ciudades y suspirando suavemente.

Le gustaba vivir en ese paraíso de naturaleza y tranquilidad, pescar los domingos por las mañanas, caminar a la orilla de la playa, mirar la apuesta del sol al horizonte del mar, y estar alejado del constante ajetreo de ciudades grandes y todas esas enfermedades raras que en ellas se daban, como el stress o la depresión.

- definitivamente jamás me iré de aquí -afirmo sonriente.

Miró su reloj de pulsera, las 20:19… era algo tarde, quizá sus padres ya estaban algo preocupados, había salido hace horas de la escuela y se había quedado dando vueltas por la ciudad. No tenia intención de ser castigado, por fin había terminado su semana de “ no videojuegos hasta que entiendas que de tus calificaciones depende tu futuro “.

- esto no está bien… - suspiro pedaleando con más fuerza, le gustaba pasear tarde, pero no los regaños de su madre.

Detuvo el paso de golpe, mirando fijamente la oscuridad de aquella calle en las que todos los faros estaban rotos, había escuchado tantas historias terrorífica narradas por sus compañeros y alguna que otra amiga de su madre sobre ese sector en que solo reinaba la oscuridad y el maullar de los cientos de gatos que poblaban las casas abandonadas de esa calle fantasma. Tragó saliva asustado mientras su cabeza maquinaba toda una historia para lo que posiblemente le ocurriera si seguía su camino por ahí, “ guapo muchacho de diecisiete años aparece violado y asesinado brutalmente a las orillas del rió…”, la idea lo hizo atemorizarse más y que un leve y desagradable escalofrió recorriera su columna vertebral haciéndole temblar de pies a cabeza.

- toshiya, no hay razón para tener miedo, eres fuerte, eres inteligente, eres valient… no, no soy valiente – dijo apretando los dientes y pedaleando lentamente para atravesar la calle.

Se repetía mentalmente que si iba más rápido saldría luego, pero le atemorizaba, así que cerro los ojos apresurándose hasta que, sin darse cuenta estaba avanzando con tanta fuerza que no pudo frenar al chocar contra un auto que estaba estacionado afuera de una de las casas.

Cuando abrió los ojos su cabeza daba vueltas, se encontró en el suelo con un leve dolor en su codo izquierdo, el mismo que había amortiguado su caída, miró a su alrededor sorprendido, ¿Un auto en esa calle solitaria cuyo aspecto solo alimentaba las historias locales sobre fantasmas, muertes aparatosas y violaciones brutales?

- ¡¡¡¡oh nonononono!!!! ¡Mi Mercedes-Benz SLR McLaren!

El joven en el suelo miró al tipo rubio que se agarraba la cabeza y se tiraba el pelo gritando escandalosamente por su auto, jamás lo había visto. Parecía ser joven y llevaba unas enorme gafas de sol oscuras, algo completamente estúpido considerando que todo a su alrededor estaba en completas tinieblas. Se levanto de un salto, aprovechando que el desconocido estaba en suelo sollozando por el auto y tomó su bicicleta, empezando a escapar de la escena del crimen sigilosamente.

- ¡¿donde mierda crees que vas?! – preguntó el rubio parándose y acercándose a paso rápido hacia toshiya.

- Emmm… ¿a mi casa? Hace mucho mucho rato que debería estar aya, mi mamá me va a regañar – respondió sonriendo inocentemente

- ¡Ahh! ¿A tu casa? Muy bien, yo te llevo, ¡y aprovechamos de cobrarle a ella todos los daños que le causaste a mi deportivo! – exclamó irritado el extraño

- ¡Por favor, perdóname!– se disculpó el azabache haciendo una exagerada reverencia – ¡además tu auto no tiene nada, el único que sufrió fui yo!

- ¡Eso te pasa por ser un descuidado!

El más joven guardo silencio, bajando el rostro y empezó a llorar descontrolado ante el rostro sorprendido y descolocado del rubio. Toshiya sabía muy bien que nadie era capaz de castigarlo por algo si se colocaba a llorar, era una técnica esplendida que le había ayudado a subir notas, ganar premios que no merecía y ahorrarse uno que otro castigo, menos, claro, los de su madre, que lo conocía lo suficiente como para saber cuales de sus lloriqueos eran falsos y cuales eran reales.

- ¿estas llorando? – pregunto el extraño incrédulo

- ¡claro que estoy llorando! … por que mi mamá me va a castigar y porque tu no me quieres ayudar – dijo haciendo un berrinche como si fuera un infante.

- Bueno, bueno, tranquilízate… ehmmm… bueno, te ayudaré… - suspiró dándose por vencido

- ¿En serio? ¿No le vas a decir nada? – inquirió el azabache secándose las lágrimas con las mangas de su chaqueta.

- No, pero tendrás que recompensar el daño que le hiciste a mi Mercedes

Toshiya lo miró fijamente, realmente jamás había visto a ese sujeto, de cabello desordenado y rubio, nada agradable, odiaba a la gente que usaba esos colores tan artificiales en el pelo, y además era demasiado bajo, daba la impresión de un tipo amargado y solterón, como su maestro de matemáticas, aunque claro, su tutor tenia el cabello castaño y estaba arrugado como una pasa.

- ¿te vas a quedar parado toda la vida ahí mirando con esa cara de estúpido? – preguntó el rubio agarrándolo del brazo

- ¡auch! – exclamó al sentir como el más bajo hacia una leve presión en su codo herido – ¡ten más cuidado, por si no lo recuerdas acabo de tener un grave accidente!

- ¡Qué grave accidente si solo te has pasado a raspar el codo!, okei, entra a mi casa para limpiar esa herida y decidir como vas a pagar el daño que le hiciste a mi auto.

- Te lo repito, ¡no le hice ningún daño!

El rubio lo miró frunciendo el ceño, y, agarrándolo del brazo derecho, lo arrastro hasta el interior de su hogar mientras toshiya continuaba chillando y quejándose.

La casa de aquel extraño estaba más bien vacía, solo tenía una mesa y unos cojines en el suelo. Era gigantesca y las murallas estaban cubiertas de moho, réplicas antiguas de pinturas famosas y papel tapiz a medio caerse. El azabache miró a su alrededor sorprendido mientras se acomodaba en el cojín sobre el cual el rubio lo había dejado.

- tu casa está … ehm.. ¿fea? – dijo algo incomodo por el prolongado silencio que invadía el lugar mientras el más bajo intruseaba en un botiquín.

- No es mía, es de mi abuela, yo ni siquiera vivo en esta maldita ciudad campesina, yo soy de Kyoto – le explicó tomando un algodón humedecido en alcohol – toma, limpia la herida con esto.

- ¿Sabes lo que pienso yo de ciudades como Kyoto? – preguntó toshiya con enfado mientras aguantaba el ardor que le causaba el alcohol en su codo

- No, ni me interesa, porque no te traje aquí para hablar sobre ciudades – contesto secamente sentándose junto a él – eres estudiante… no debes tener mucho tiempo…

- ¿Tiempo para qué?

- Las preguntas las hago yo, ¿cuantos años tienes?

- Diecisiete…. – respondió desconfiado

- ¿Estudias cerca?

- ¡Hay solo una escuela en toda la ciudad!

- Bien… entonces, todos los días después de clases vendrás acá y limpiarás mi auto.

El más joven lo miró sorprendido unos minutos, sin saber que responder, se quedó absorto en sus pensamientos, “veamos toshiya… ordénate bien… sales de tu colegio tarde, te quedas dando vueltas en bicicleta por la ciudad, llegas a la calle malvada y un enano rubio y gruñon te obliga a limpiarle el auto todos los días… ¿QUÉ?”.

- ¡¿Qué?! – gritó reaccionando y levantándose de un salto

- Eso, y si no aceptas entonces te pongo una denuncia – dijo el más bajo con simpleza prendiendo un cigarro

- ¿Y por cuanto tiempo tendré que hacer eso?

- Por el tiempo que permanezca acá, o sea un mes

- Bien, ¡pero espero que esté mes sea el más corto del año y que cuando llegues a Kyoto te choquen y tu auto se haga añicos! – gruño toshiya enseñándole la lengua.

- Que bien que pienses así, por cierto soy kyo, para ti kyo-sama, me gustan las formalidades, y ahora puedes largarte.

El más alto lo miró indignado y salio con paso firma fuera de la casa, se subió a su bicicleta y se fue apresurado hacia su casa maldiciendo.

- Hace frío, es de noche y me vengo a topar con ese estúpido enano rubio amargado que quiere que sea su esclavo durante un maldito mes, ¿Cómo puedo ser tan torpe y estrellarme con el primer auto que encuentro en mi camino? Me siento tan desdichado!

Suspiró molesto, seguramente éste, sería el mes mas largo de su corta vida, pero eso no importaba ahora, lo único que debía preocuparle era el fuerte regaño y el estricto castigo que le impondría su madre por llegar tan tarde.



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Boyzinlove

3 comentarios:

  1. Oh dios es hermoso q1 XDDD

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  2. Quiero que siga! Yo le limpiaría el auto y haríamos concurso de camisas mojadas xD! OK no... Sigue, pero ponle más atención a la ortografía T_T~ decía "habrían" en vez de "abrían" y sentí frustración u.u
    No me golpees, golpea a la Shinya que manipula mi mente~

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  3. ^ o si XD ese tipo de errores ocurren cuando se confía en el corrector de ortografía de word y se tiene una autora floja que prefiere dejar el primer capitulo sin revisión~, pero las correciones nunca estan de más asi que gracias :D!

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